<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6097062076430627300</id><updated>2011-04-21T11:38:33.998-07:00</updated><title type='text'>Historias de Convivencia</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://historiasconvivenciaescolar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6097062076430627300/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasconvivenciaescolar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>RLCE Historias</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11956098815913300528</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6097062076430627300.post-209403867264019060</id><published>2009-05-27T08:28:00.000-07:00</published><updated>2009-05-27T08:32:39.313-07:00</updated><title type='text'>Diez en conducta</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por Fernando Alvarado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:feralva61@yahoo.com.mx"&gt;feralva61@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Guillermo Efraín Aragón Luna&lt;/strong&gt; es profesor de primaria desde 1978. Actualmente se desempeña como Director de la escuela “Profesor José Sóstenes Lira”, turno vespertino, ubicada en Lindavista. Tiene cincuenta y dos años de edad. Que se sepa, su escuela es la única en el medio urbano que cuenta con comedor escolar.“En una ocasión una persona trajo a la escuela una olla de guisado. Le pedí al intendente que pasara a los salones a preguntar quiénes de los niños no habían comido para repartirlo entre ellos. Fueron muchísimos. Como pudimos, alcanzamos a darles un taco. Luego empezamos dos o tres días por semana a ofrecerles un taco a quienes no habían probado alimento, o a quienes lo probaban hasta la noche. Así surgió la inquietud de formar un comedor escolar.”El maestro Aragón llevó al DIF su propósito de instalar un comedor escolar en el medio urbano. Se lo rechazaron. Recurrió entonces a los oficios de un senador de la república. Dio en el clavo. Era lo que le faltaba al temario de su proyecto para que en el DIF lo analizaran con más serenidad, reconsideraran su negativa inicial y le dieran el visto bueno.“Hicimos un diagnóstico de niños con problemas alimenticios, porque no hay buenos alumnos con la panza vacía. Cuando un alumno no está alimentado como se debe no aprende bien, no retiene, es complicado captar su atención, su desempeño es bajo. Gracias al comedor tenemos un cambio con los alumnos en esos aspectos.”A veces sucede que la casualidad se convierte en una aspiración. Sólo se necesita que la casualidad caiga en buenas manos. Ahí está lo difícil.“El comedor tiene tres años funcionando en forma, pero de darles aunque sea un taco a los niños tenemos cinco o seis años. Al principio era algo sencillo, poco a poco lo moldeamos. Se consiguió que mamás voluntarias vinieran a preparar los alimentos todos los días. Las mamás dan su tiempo de dos a siete de la tarde, lo cual no es fácil porque la mayoría trabaja.”La escuela tiene inscritos a cuatrocientos cincuenta alumnos en el turno vespertino. Viven – “algunos de ellos, en condiciones de pobreza extrema”- en las colonias Piletas primera, segunda y tercera sección, Las Hilamas, Las Joyas, Paseos del Country y San Juan Bosco.Sin llamarse a sorpresa, lo que el maestro encontró al instalar el comedor fue “el contraste entre el México de las estadísticas y el México crudo, real, de pobreza extrema. Lo que lacera, lo que nos hunde no es tanto la pobreza material como la pobreza cultural, donde no hay hábitos de limpieza ni buenos hábitos alimenticios.” Pero no cayó en el desánimo: “Aquí en la escuela nos toca luchar contra esas inercias”.En ese México sin maquillaje, “algunos niños no comían con la cuchara, sino con las manos. Les ofrecíamos alimentos de la temporada de vigilia y nos preguntaban qué era eso porque los desconocían. Eran felices comiendo sólo frijoles con chile, huevo con chile, chicharrón prensado con chile. Hay mamás que no saben hacer arroz.”“Iniciamos a los niños en otros gustos, pero orientados hacia la cultura alimenticia. A veces los niños repiten hasta tres veces el platillo y se les da, nunca se les limita. De vez en cuando se les ofrecen alimentos que les llaman la atención, como una hamburguesa, un hot-dog o pizza. Hoy comieron espagueti, pan, jamón empanizado, agua fresca y plátanos con cajeta, de postre”, asegura.El comedor tiene un costo de recuperación de cinco pesos diarios, según una cuota establecida por el DIF. En él están inscritos ciento cincuenta alumnos. El programa es abierto para quien quiera inscribirse, pero ese número es su tope. No tienen más capacidad.“Se necesitaría más espacio y que otras madres de familia nos apoyaran. En el comedor hay que hacer sopa, guisado, postres, aguas frescas, la limpieza de los trastes. Diariamente salen tres botes de trastes sucios. ¿Cómo hacer que las madres sigan dando su tiempo gratis en la preparación de los alimentos?”Las maestras ayudan en la organización del comedor llevando al día el listado de los niños inscritos. A los alumnos se les cobra anticipadamente la semana para calcular lo que debe comprarse; si alguno da aviso de que sólo puede ir pagando día por día, también se le inscribe.“Tenemos críticas de los padres de familia que no tienen a sus hijos en el comedor que nos preguntan por qué los cinco pesos, si debiera ser gratuito. Se olvidan que el tanque de gas nos dura dos semanas y que también se gasta en jabón. Pero a la vez hay gente agradecida que ve cómo su niño mejora en peso, talla, salud y rendimiento académico. Sin duda, como se alimenten los primeros años de vida, así será su constitución física en su mayoría de edad. Las propias madres comentan que sus niños aprovechan mejor cuando se alimentan bien.”Aunque lo tienen, el apoyo institucional es insuficiente, por lo que el maestro Aragón a veces debe aportar de su bolsillo para completar el gasto. Los lunes, fuera del horario de trabajo, va al mercado, a SAM’S o a Costco a hacer las compras de la semana.“El DIF colabora dando seguimiento al peso y la talla de los niños al principio de cada ciclo escolar. Una nutrióloga sugiere los alimentos que deben darse a los niños. Personal del centro de salud revisa a través de un reactivo que el agua sea potable, pero además en la escuela se utiliza microdyn para purificar el agua.”“El DIF nos da soya. Los papás oyen “soya” y lo creen un sinónimo de “chatarra”, pero no hay alimento mas completo que la soya por la cantidad de minerales y vitaminas que contiene. Aquí se trata de cómo presentarles atractivos los alimentos a los niños. A las mamás se les enseña a preparar ceviche, chorizo, pastor, bistec y una gran variedad de alimentos con soya. Se busca darle la forma y el sabor al que el niño está acostumbrado, que le sepan a tacos del “paisa”, concluye.UN PROBLEMA DE SALUDSiendo adolescente, estudiante de tercero de secundaria, con los conflictos internos propios de la edad, Guillermo Aragón llegó una madrugada al centro de la ciudad. Como no podía dormir, salió a caminar para conciliar el sueño. Encontró a niños y ancianos durmiendo sobre cartones, sufriendo el frío. Ese México donde existía hambre y falta de atención lo impactó. ¿Quién asegura que esa noche no haya determinado su vocación de maestro?Sin olvidar el altruismo, el profesor asegura que su objetivo es atacar un problema de salud y seguridad nacional “opacado en las noticias por el narco. Quitando eso, el problema a resolver es el alimento.”“Yo conocía la problemática de la cultura alimenticia. México tiene el segundo lugar mundial en obesidad y sobrepeso. Encontramos en los niños hipertensión arterial y casos de diabetes, lo cual es alarmante. Antes era raro atender a niños con problemas derivados de la obesidad. No es decir sólo “tu pancita está llena” y ya, sino qué comes y qué te nutre.”Y pone un ejemplo: “En Estados Unidos las escuelas dan desayuno y almuerzo a los escolares. Allá lo declararon problema de seguridad nacional y retiraron las máquinas de productos “chatarra”. México ya lo rebasó, es el consumidor número uno mundial de refrescos. Esos malos hábitos alimenticios se reflejan en el desabasto de medicina en el sector Salud. El problema de más enfermos a temprana edad repercute en la necesidad de más médicos y más medicinas.”El maestro Aragón afirma que hay legislación sobre las tiendas escolares para que en ellas se vendan productos nutritivos y se elimine la comida “chatarra”. A eso se suma un programa de la SEP que se plantea el mismo objetivo.“Pero no es fácil conseguirlo. Se las venden afuera de la escuela o llegan con ella. El programa debe ir acompañado de un proceso educativo que muestre los enormes daños de churros y papas a niños y padres, y al mismo tiempo las bondades del alimento que contiene grandes cantidades de nutrientes.”Para no dejarlo en las buenas intenciones de la ley, dice el profesor, “en esta escuela tenemos programas educativos sobre cultura alimentaria donde instruimos a niños y padres de familia sobre la importancia de desarrollar esa cultura. Antes, la primera palabra del niño al hablar era “mamá”, ahora es “coca”, por la influencia de los medios de comunicación que acostumbran a consumir esos productos.”PROFESOR INQUIETOSi el trabajo del maestro Aragón se midiera sólo por la implementación del comedor escolar y su preocupación extracurricular por sus alumnos, recibiría calificación de diez. Pero es demasiado inquieto para quedar satisfecho.Con recursos externos ha podido comprar once computadoras, y se paga a un maestro que acude dos días por semana a impartir clases de computación, no contempladas en el programa. Para aprovechar al máximo el equipo, consiguió un acervo de cien títulos en disco compacto sobre temas educativos para los maestros que quieran documentarse sobre su profesión. El Instituto Lux le hizo una donación de libros y tiene en mente construir una biblioteca.“La escuela ya no garantiza la movilidad social y por eso tenemos altos índices de deserción escolar. A los muchachos se les dan clases de inglés y computación para que puedan desempeñarse en la vida. Ya si no estudian secundaria o preparatoria, a la mejor consiguen un empleo diciendo “sé poquito de inglés, manejo una computadora.” Ya es bueno”, dice con optimismo.El uso de uniforme no es obligatorio en las escuelas públicas, pero el profesor Aragón ha sensibilizado a los padres de familia para que los niños lo porten y con ello se borren las diferencias que puedan existir. Le ve otra ventaja al uniforme: “Si el niño se va de “pinta” y una patrulla lo ve fuera de la escuela, lo detiene y nos lo trae.”Atrás del comedor hay un lote con un árbol. Bien puede verse como un baldío. La mente siempre animada de Aragón Luna lo ve como un espacio donde podrían construirse tres cubículos donde un psicólogo, un médico y un odontólogo atendieran a los niños. Ya hasta tiene pensado quienes se encargarían: estudiantes que prestaran su servicio social profesional. “En todas las escuelas primarias debería haber un psicólogo y un médico, por lo menos”, dice.Tiene razones para preocuparse. Uno de sus ex alumnos se suicidó ahorcándose. Era apenas un adolescente. “Cada niño carga con una pesada losa porque en su casa vive situaciones tremendas. Cada niño y cada familia es un drama, la excepción es el niño que vive en un ambiente familiar armónico. Todos los días hay situaciones de maltrato, hay niños drogadictos de nueve años de edad”, asegura, realmente consternado.Da la impresión de que el profesor no descansa. Los sábados asiste a un diplomado sobre ecología impartido por la Universidad de Guanajuato. El domingo va a la escuela a avanzar el trabajo pendiente, digamos, los listados que el DIF le exige para mantener su apoyo. “El INEA y el INAEBA dan clases en la escuela los sábados, porque no sólo hay que preparar a los niños sino también a los padres de familia”, dice.Su proyecto de maestría es idear una certificación de Escuelas Ambientales. Pero dice que le interesa más practicarlo en su escuela que presentarlo a sus sinodales. Por lo pronto, aunque a las escuelas oficiales no se les cobra la luz, el profesor Aragón cambió a foco ahorrador toda la iluminación. Está por iniciar una campaña para ahorrar agua y separar de la basura. Tres niños -a quienes conoce por nombre y apellidos completos- que no han entrado a clases, son testigos de su interés por la ecología.- Godínez Castillo, ¿tú participaste en el acopio de pilas? Vargas Ambriz, ¿cuántas pilas trajiste tú? Quintero Villegas, ya vete al salón, ya se acabó el recreo.Programó un foro sobre suicidio con la participación de la Procuraduría General de Justicia, el Centro de Integración Juvenil y la Delegación Regional III de la SEG, donde trabaja por las mañanas.“Aspiro a saber que entregué mi mayor esfuerzo en mis actividades. No quiero llegar a viejo y reprocharme haber desperdiciado mi vida por no haberme entregado a los demás. No quiero dejar huella, no me importan los reconocimientos ni el agradecimiento, me conformo con saber que los niños van por buen camino.“No tengo millones, pero sí puedo organizar un comedor y gestionar ante quien corresponda mejores condiciones de vida para los niños. Ya pronto me jubilo y no sé qué pase aquí después”, concluye y, aunque no ha comido, tiene que salir urgentemente de la escuela.- Voy a ser presidente de jurado en un examen recepcional. Ya comeré en la noche.La hora del recreoEn el comedor se alinean tres mesas largas. Los niños entran a ocupar sus lugares. El salón es amplio. No hay griterío ni desorden. No hay aventones en la fila. Nadie intenta meterse por la fuerza, nadie pelea. Saben que habrá suficiente comida para todos.Diez madres voluntarias –una, la propia esposa del Director- reciben a los niños.En una esquina, a la entrada, cuatro de ellas atienden la fila que forman los alumnos para que les sirvan su alimento. Otras dos están acabando de preparar los guisos. Una más se encarga de recibir los platos sucios que le van entregando los niños y los coloca en un bote de plástico. Las madres voluntarias restantes cuidan que nada falte en las mesas. Todas usan tapabocas y guardapelo.Hasta que los niños regresan a las aulas, a las cinco de la tarde, toca el turno de comer a las madres y al Director.Y como los trastes no se lavan solos, la jornada no terminará antes de dejar limpios ciento cincuenta platos, ciento cincuenta vasos y otro tanto de cucharas y tenedores.Es un México distinto. Raro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Crónica de León, Guanajuato, México&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6097062076430627300-209403867264019060?l=historiasconvivenciaescolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiasconvivenciaescolar.blogspot.com/feeds/209403867264019060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://historiasconvivenciaescolar.blogspot.com/2009/05/diez-en-conducta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6097062076430627300/posts/default/209403867264019060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6097062076430627300/posts/default/209403867264019060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiasconvivenciaescolar.blogspot.com/2009/05/diez-en-conducta.html' title='Diez en conducta'/><author><name>RLCE Historias</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11956098815913300528</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
